domingo, 26 de octubre de 2008

Retazos - Quién quiere amigos... o hermanos

En la primera entrada en la que presenté mis retazos comenté una conversación impagable (opinión personal) que tenía lugar en el duodécimo libro de la saga de Belgarath y Mallorea, creada por el matrimonio Eddings, David y Leigh (recientemente, me he enterado de que los tres últimos libros – las dos biografías de Belgarath y Polgara y el volumen que recopila el material que elaboraron David y Leigh Eddings para recrear todo su universo, “The Rivan Codex” – se agrupan bajo la denominación de “El ojo de Aldur”, que, para los profanos, es algo así como el dios de la sabiduría dentro de la saga). Hoy transcribiré la conversación al completo tal y como aparece en el volumen original, en inglés ("Polgara the Sorceress", edición de bolsillo, editorial DelRey Books, pp. 50-51). El texto está escrito en primera persona, siendo Polgara la narradora.


I forget exactly what they were talking about – Ctuchik, maybe, or perhaps it was Zedar – but uncle Beldin rather casually asked my father, “What do you think, Belgarath? You’re first disciple, after all, so you know the Master’s mind better than we do.”
Father grunted sourly. “And if it turns out that I’m wrong, you’ll throw it in my teeth, won’t you?"
“Naturally,” Beldin grinned at him. “That’s one of the joys of being a subordinate, isn’t it?”
“I hate you,” father said.
“No you don’t, Belgarath,” Beldin said, his grin growing even broader. “You’re just saying that to make me feel better.”
I can’t count the number of times I’ve heard that particular exchange between those two. They always seem to think it’s hilarious for some reason.

No recuerdo exactamente de qué estaban hablando – Ctuchik, probablemente, o quizás Zedar – pero tío Beldin casualmente preguntó a mi padre: “¿Qué opinas , Belgarath? Tú eres el primer discípulo, al fin y al cabo, así que conoces la mente del Maestro mejor que nosotros.”
Padre gruñó amargamente. “Y si después resulta que estoy equivocado, me lo echarás en cara, ¿verdad?”
“Naturalmente”, le sonrió Beldin. “Ése es uno de los placeres de ser el subordinado, ¿verdad?”
“Te odio”, dijo padre.
“No, no me odias, Belgarath”, dijo Beldin, ensanchando su sonrisa. “Sólo dices eso para que me sienta mejor.”
No puedo contar el número de veces que he oído este intercambio particular entre esos dos. Siempre parece que piensan que es gracioso por alguna razón.


Yo francamente sí conozco las razones… De hecho, la última frase de Beldin es una de mis coletillas dialécticas favoritas. Entre otras…


Respecto a posibles traducciones al español, no sé si Timun Mas, la editorial que publicó los diez volúmenes de las Crónicas de Belgarath y las Crónicas de Mallorea en España, se decidió finalmente a publicar los tres libros restantes – “Belgarath the Sorcerer”, “Polgara the Sorceress” y “The Rivan Codex” – puesto que no he tenido ocasión de verlos en ninguna librería, ni aparecen en la página web. Sé, por lo demás, que se han publicado en alemán – ¡me los encontré hace dos años en una oferta de llévate los tres por 6 euros en Rostock! – y que los volúmenes en inglés son fáciles de encontrar en librerías especializadas. En mi caso, encontré “The Rivan Codex” en Gilgamesh, en Barcelona. Las dos biografías las compré en Amazon.

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