domingo, 26 de octubre de 2008

Cosplay - A quién me parezco

A razón de que este año no he podido ir el Salón del Manga de Barcelona – más que nada porque ahora vivo en Suiza y aún no domino el don de la ubicuidad – ha tenido la virtud de recordarme que, en el fondo, siempre he querido hacer el monguis disfrazada de personaje de manga en uno de estos encuentros. En parte, la culpa de semejante ramalazo la tiene mi amigo Paburo, uno de los tipos que propició mi corrupción y entrada en el mundo de los otakus. Paburo, que es muy suyo y que no tolera que le recuerden su parecido a cierto actor de Hollywood, tenía – y digo “tenía” porque hace tiempo que no me viene con el cuento – la costumbre de buscarme parecidos en todo tipo de películas y series de anime. Respecto a este último grupo, este tipo que se hace llamar mi amigo (de buen rollo, Pab) siempre me comparaba con cualquier personaje femenino con gafas y con tendencias patosas que, habitualmente, solía ser también algún ratón de biblioteca (me duele decirlo, pero, personalmente, yo también considero, para bien o para mal, que éstos son mis rasgos más característicos). De todos mis trasuntos, sólo han permanecido en mi memoria dos: Sheska, la bibliotecaria y grabadora andante de “Fullmetal Alchimist” (con la que comparto algo más que el parecido, para mi desgracia), y Yomiko Readman, alias “The Paper”, una especie de superheroína con la habilidad de controlar el papel que aparece en las novelas gráficas de “R.O.D” (“Read or Die”; “Lee o muere”, un título de lo más sugestivo para alguien como yo).

Lo malo de estos dos personajes es que no son fáciles de identificar cuando te disfrazas de ellos (una de las razones por las cuales nunca me tomé la molestia de ponerme a ello). Sheska puede ir con su uniforme de alquimista, pero a no ser que lleve la pirámide de libros sobre la que suele acabar enterrada poca gente cae en quién es. Y Yoriko, que va siempre vestida como una colegiala inglesa, también pasa bastante desapercibida (sobretodo teniendo en cuenta que la mitad de las chicas que van a los Salones lo hacen de colegiala... con faldas cortas, eso sí) y lo de estar paseando con un libro en la mano y cara de extasiada con ojos de colirio destellando chispitas de emoción es algo que no entra dentro de mi repertorio de expresividad por mucho que lo intente. Además, en el caso de Yoriko, hay que aclarar que “R.O.D.” no ha llegado a publicarse en castellano (que yo sepa: sólo he encontrado la edición en inglés), por lo que, aunque fuera un personaje bien caracterizado, poca gente sabría decir quién es. Aún así, durante mucho tiempo (y aún hoy, aunque con cada Salón que pasa lo veo más difícil) he mantenido la esperanza de poder disfrazarme de “The Paper”, eso sí, solicitando un poquito de ayuda: llevo ya tres Salones pensando cómo puedo convencer a Miau para que se una a mí y se disfrace de otro de los personajes de “R.O.D.”, la agente especial llamada “The Deep”, capaz de atravesar las paredes en la versión japonesa de Shadow Kitty, pero Miau no da su brazo a torcer (quizás porque teme que el siguiente paso sea participar en el concurso de cosplay, aunque, si piensa eso, es que me conoce menos de lo que cree...) y sigue disfrazándose de lo que le sale de las meninges, sorprendiendo siempre al personal.

No hay comentarios: