“— Bueno, yo… supongo que… – Zifnab tragó saliva –. Todo depende… de… ¡de lo rápido que vayamos! ¡Eso es, depende de lo rápido que viajemos! – Empezó a darle
vueltas a la idea –. Digamos que nos movemos a la velocidad de la luz… Imposible, naturalmente, si uno cree a los físicos. Que, por cierto, no es mi caso. Los físicos no creen en la magia, cosa que yo, siendo hechicero, considero muy insultante. Por lo tanto, tomo venganza negándome a creer en la física. ¿Qué me estabas preguntando?” (pp.332 y 333)
Para los fans de la saga Dragonlance que aún no hayan leído estos libros, este personaje no es nada más ni nada menos que un transunto del esperpético Fizban, encarnación del dios Paladine (como se puede comprobar si se reordenan las sílabas y las letras). En una escena previa, cuando aún no se sabe el nombre del personaje, el mago se presenta a sí mismo como Fizban. Inmediatamente, pero, se corrige a sí mismo (recuerda que ya había usado ese nombre en otra ocasión) y pasa a declarar que se llama Gandalf. Entonces, recuerda que sobre ese nombre hay derechos de autor y finalmente pasa a presentarse como Zifnab.

PS: Quisiera agradecer a Sabi que me prestara los siete libros de la saga. Espero que mi compensación, prestarte los tres primeros libros de las Crónicas de Belgarath, te guardara similar placer. Besitos.
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