(Con retraso).
Llego a Pisito de
Soltera tras las vacaciones de navidad con los Autores y las otras Obras. Me
sorprendo pensando “por fin en casita”. Espero que no sea que mi psique me esté
diciendo que ansía ser sésil de una vez por todas.
Dudas
existenciales: ¿es la carrera académica algo para mí? ¿Estoy al borde de odiar
a muertes mis queridos cerebros? ¿Me corto las venas o me las dejo largas? ¿Me
van a despedir por acabar la base de datos con dos meses de retraso? ¿Por qué hace un año
no podía saber lo que se hoy: habría salido perfecto y estaría respirando
tranquila. ¿QUIERO PASAR EL RESTO DE MIS DIAS ASI, CON ESTE SINVIVIR DE PRUEBA
Y ERROR?
Escocés
Incomprensible: acabamos liados a resultas de una conspiración internacional.
Terciaron en el asunto una irlandesa descocada, una británica de madre uruguaya
con grandes capacidades organizativas, un venezolano más dicharachero que la
rana Gustavo, un tipo local que dio la bendición papal y, bueno, seamos
sinceros, Sistero, que fue quien hizo rodar la pelota unos meses antes.
Casa de Brujas,
el descubrimiento de que el comic argentino hay que disfrutarlo en original y
no en patrio “políticamente correcto”.
Tras tres meses
viviendo con Escocés, empiezo por fin a descifrar su acento glasgowiano. Escocés
aprovecha las circunstancias para presentarme a su familia (de origen irlandés,
multitudinaria, no tengo ni idea de quién es quién, pero todos parecen saber quién
soy yo. ¡Arrrrrghhh!).
Because of the shoes, I am wearing today. One is called
love, the other SSSSSSpain... Dinamarca,
here we go.
Primera reunión
de la familia del Autor a la que acudo en diez años. Me repito por enésima vez
que estas reuniones no son buenas para mi ego. Quizás dentro de diez años me lo
vuelvo a pensar. O no.
Escocés se
escandaliza porque leo Oglaf. Yo me escandalizo porque no lo lee. (Escocés:
“Girls with slingshots? ¿Es otro de esos comics online?” ANuRa: “Nope,
aunque a ratos hace antología del alcoholismo y la importancia de cierto tipo
de juguetes, ¿eso cuenta?”)
Un año leyendo
noticias patrias y pensando… no pienso volver. Me niego.
Mis padrinos
conocen a Escocés. Entusiasmados. Thumbs up. Prueba superada.
En términos de identificación
en una imagen de resonancia magnética, la amígdala es una hijadeputa. Básicamente. Y los límites del lóbulo frontal unos
cabrones de cuidado. I hate them… sooo… much… Tengo que rehacer parte de la base de datos.
Mal rayo parta a MiPAV...
Brodera se queda
embarazada por segunda vez, esta vez, dicen, quieren un Proyecto de Sobrino.
Mientras, Sobrina se dedica a trepar mis estanterías, dicen, llevándose a la
cama algún que otro libro de El Barco de Vapor. “Ha salido a la Tía”, dicen. No,
la Tía leía esos libros, no los masticaba, en eso ha salido a su Autora.
¿Recuerdas lo que le hiciste a mi primera Barbie, Brodera?
Continúo la
colección de Girl Genius, descubro Hack/Slash, me leo toda la colección de
comics de Escocés Incomprensible. The Last Man, 100 Bullets, Fables,
Invencible, Powers. Escocés descubre Girl Genius, Oglaf, Girls in Slingshots,
Go Get a Roomie, y The Sandman.
Escocés
sorprendiéndome con una frecuencia sobrenatural. La ultima: que va a enviar el
currículo para una estancia en Suiza de dos años porque, al fin y al cabo, yo
adoro Suiza y el quiere también tener La Experiencia Internacional.
No, el himno
patrio no es Macarena de Los del Rio. Tampoco The Ketchup Song. No insistas.
Albergo preguntas
sobre la influencia del medio en el desarrollo de la persona: ¿Por qué Escoces
no puede pronunciar las doble erres y su Brodera si? Fascinante…
Más dudas
existenciales: ¿Por qué tengo que ser una neuras y una jodida perfeccionista?
¿Por qué me he metido en una carrera con fuerte componente estadístico cuando sé
que la estadística me quita el sueño, me hace sentir lerda y abrir y codificar
R me quita años de vida?
Hago de tripas
corazón y compro el volumen 5 de Girl Genius por cuatro veces su precio. He
alcanzado los abismos del fan incondicional, me digo. Al menos tengo la excusa
de que la editorial ha quebrado y nadie sabe cuando se reeditaran los volúmenes
o si tendrán el mismo formato. Los doce volumenes con la colección completa
(and ongoing) me causan plena satisfacción.
Me hago donante
de órganos. Dono mi cerebro a la organización de lucha contra la demencia (tengo
historial de demencia frontotemporal en la familia, y la secreta aspiración de
no durar lo suficiente para que ésta se manifieste).
Vida en común:
nos mudamos juntos en noviembre, en un arranque que combina una alineación
extraordinaria en el mercado inmobiliario del pueblo y la Buena Estrella que
Tocaya siempre me echaba en cara. Me acostumbro demasiado rápido a dormir
abrazada a alguien. No me acostumbro a que Escocés siempre sonría
beatíficamente mientras duerme.
I love you, Leah.
La entrega de la
tesis, con seis meses de retraso y yo golpeándome la cabeza contra el ordenador
por culpa del software generador de PDFs.
Más dudas
existenciales: mierdamierdamierda, si no tenía suficiente con qué timón dirige
mi vida ahora encima tengo que hacer cábalas porque no quiero tener una
relación a distancia con Escoces. Sniff…
Escocés
diciéndome que en algún momento me curara la aversión al matrimonio. Yo
defendiendo mi posición a base de mordiscos y patadas.
Escocés, en
retaliation, pasa el examen del cinturón negro de karate.
Final Fantasy VII
vuelve a mi vida. Se te había echado de menos, Tifa. Nota al margen: ¿Cómo pudo
haber un tiempo en el que encontré a Sephiroth sexy? Ahora el que me realmente
me mola es Cid.
Me doy cuenta de
que en 2014 se celebrara la quincena de nuestra graduación. Me paso varios
minutos mirándome al espejo intentando cuantificar hasta qué punto he cambiado,
si ha sido para bien y si realmente a alguno de mis ex compañeros le importara
un pimiento. Me examino a fondo y descubro que no me queda ni una pizca de
miseria en ese sentido.
La primera pelea
con Escocés tras diez meses de apartenaje acaba con los dos haciendo wrestling.
Media hora intentado tirar al otro de la cama, pellizcos, llaves y bloqueos.
Escocés hace la
foto más fotogénica que jamás alguien hizo de mí.
Determino que
tengo que hacer dieta después de que el cálculo de mi índice de masa corporal
entre por primera vez en la parte baja de la zona de sobrepeso y después de que
Paburo-sensei, tras verme el buche, me preguntara alucinado si es que estaba
embarazada. Su novia le soltó, con mi aprobación, un buen pisotón.
Acaba el año en
El Pueblo Donde William Conoció A Kate, explicándole a todo mundo cómo se comen
las uvas.
Me digo que a ver
si este año cuido más el blog. Y me doy cuenta de que la principal razón por la
cual no escribo es porque el teclado británico no tiene acentos. Aunque corrija siempre me falta la mitad. Ains…
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