miércoles, 20 de marzo de 2013

Escocés Incomprensible


Escocés Incomprensible es, como el nombre indica, escocés. Nació y creció cerca de Glasgow, aunque parte de su familia es de origen irlandés. Eso significa que habla con un acento y una pronunciación que, para alguien que, como yo, sólo es avezada en inglés académico con acentos germanos y latinos, resultan tremendamente confusos. La mayor parte del tiempo nos lo pasamos repitiendo constantemente  frases cotidianas, porque no nos entendemos. Es por esto que, cuando me intenta convencer para ir a pasar un fin de semana a Glasgow porque quiere presentarme a sus amigos y familia, me entra el pánico. Si tengo dificultades con él de tú a tú, ¿cómo voy a enfrentarme a todo un grupo que habla en la misma sintonía? El se ríe cuando se lo comento, cuando le da por entenderme.

Escocés Incomprensible es tremendamente alto, lo cual se traduce que, cuando mantenemos conversaciones de pie, yo me tengo que dislocar el cuello para mirar hacia arriba y él tiene que estar constantemente con la barbilla pegada al esternón mirando para abajo. Cuando vamos juntos por la calle, él da una zancada y yo doy tres, y se ríe de mí cuando le pido que aminore el paso.

Escocés Incomprensible tiene un doctorado en química. Pero eso no quita que sepa bastante de biología (bastante más que yo de química, seguro). Pero es genial, porque como es investigador nos entendemos en ese sentido. Se ríe cuando, estando solos, me sale la jerga científica espontáneamente. Cosas del estilo de “estadísticamente significativo” o “hipotéticamente correlacionado”, aplicadas a la vida diaria. Es agradable tener alguien que pille las referencias (ANuRa et al…) y replique en trueque.

Escocés Incomprensible es un gran deportista. Hace karate tres veces por semana. En vacaciones, hace snowboard. Durante años hizo escalada. En casa hace pesas y flexiones. Le gusta bailar. Es una parte de él que, francamente, me intimida. Ironías de los procesos estocásticos, que precisamente yo haya acabado con un deportista (una parte de mi se da golpes constantemente contra la pared por ello, ¿cómo puedo?). Sobre todo porque le he repetido hasta la saciedad que yo soy lo más vago y patoso del mundo y que si durante todos los años de escolaridad aprobé gimnasia fue porque a ratos le hacía la pelota a la profesora de turno, por lo que le pido que no insista en llevarme de accesorio en expediciones de actividad física. Pero el se ríe y maquina en silencio excursiones de todo tipo.

Escocés Incomprensible es un gran friqui. Le apasionan Batman y The Punisher, juega a Warhammer, ve películas de acción y comedias angloparlantes. Cuando empezamos a salir me comentó que era un alivio no tener que esconder sus aficiones, lo cual me refuerza la idea de que la mayor parte de las escocesas son un poquitín sosas. Que lo de tener como pareja sentimental a alguien que no sólo tolera, sino que también participa en estas actividades, es genial. Se ríe cada vez que me recuerda que en nuestra primera cita cinematográfica fuimos a ver “Die Hard 5” y que, contra todo pronóstico, no lo envié a la mierda por elegir esa película.

Escocés Incomprensible dice estar muy orgulloso de mí. Dice que le gusté desde el mismo momento que nos conocimos, allá por octubre, durante una fiesta de cumpleaños a la que me presenté con mis vaqueros más sobados, mi jersey más deformado y mis chirucas más viejas. Que le parecí muy atractiva, con mis gafas de pasta y una cerveza en la mano. Que le sorprendió que a los cinco minutos de iniciar la conversación le confesara que me gustaba “The Authority” y “The Boys” y sugiriera crear un grupo para jugar a juegos de mesa. Dice que farda ante sus amigos porque está saliendo con una chavala que sabe de cómics, dibuja, trabaja con cerebros, tiene su casa llena de cráneos y bichos, tiene plantas carnívoras en vez de macetas de ficus, le gustan las pelis de acción y de terror y detesta las comedias románticas.

Escocés Incomprensible no comprende, no obstante, por qué cada vez que me quiere lanzar un piropo o hacer algo de “sweet talking” gruño. Ríe y comenta en voz alta que soy rara, rara, que es la primera vez que topa con una chica a la que no le guste (ergo, no exija) que le digan que tiene ojos bonitos o que es atractiva. Insiste, empero, en decirme constantemente que soy fantástica, que le gusta el color de mis ojos, que soy inteligente, et cetera, et cetera. Y yo me conflictúo, porque soy perfectamente consciente de que si alguien que no fuera Escocés Incomprensible me dijera todo esto con la misma frecuencia y perseverancia haría mucho que lo habría convertido en un individuo experimental, con mesa de disección de por medio.

Escocés Incomprensible y yo llevamos un mes saliendo juntos. Dice que quiere aprender castellano, que quiere conocer a mis Autores (glups), que quiere presentarme a sus amigos, que quiere enseñarme a hacer escalada, que quiere coger prestados los comics que me gustan, que quiere que lea los que le gustan a él.

Me resulta raro decir que quiero a Escocés Incomprensible, porque suena a cursi y el verbo “querer” está tan deteriorado a estas alturas que resulta inconcebible usarlo para definir todo esto. Pero, digamos, me gusta mucho estar con Escocés Incomprensible. Si no está, lo echo de menos. Si está, estoy en el parnaso. Si de repente no estuviera, indefinidamente, el golpe me partiría en dos.

Creo que todo esto significa que estoy perdida para la causa. Cualquier causa. Lo curioso es que, francamente, me importa poco.

4 comentarios:

exseminarista ye-ye dijo...

Vaya, vaya..., ¿me equivoco al pensar que es el de la invitación fallida del 14 de febrero? A lo mejor tenías varios pretendientes... :-D

¡Me alegro! Besos y salud y tal.

ANuRa dijo...

Te equivocas... En ese post cite a Escoces, pero fue porque no sabia si iba a ir al concurso de musica. Tipo es otra persona. Y si, habia varios pretendientes. Un sofoco... :P

exseminarista ye-ye dijo...

Jajajaja, pobre, qué estresada debías estar.

Ya se sabe, españolas triunfando por el mundo XDD

ANuRa dijo...

Triunfando aun cuando enarbolamos bisturís a modo de advertencia. Ains.... XD