Hace cosa de unas semanas, mi Brodera – que existe, aunque no la mencione nunca – nos informó durante una sentada familiar enfrente a los canelones de carne casolanos de nuestra Autora que nos va a hacer, por este orden, bisabuela a mi abuela, abuelos a mis padres, tío a mi Sistero y tía a la presente anfibia. La presentación de la buena nueva quedó un poco deslucida porque el Espíritu Serendípico se metió de por medio, posesionándome, y le agüé la fiesta (a mi Brodera, no al Espíritu).
Puesta en escena: Brodera sentada a mi derecha, yo usando la cerveza del Lidl de medio litro como péndulo, como si tuviera en mi mano un vaso de coctel en meneo constante, aburrida. No es que lo haga por hábito, pero es que los encuentros con la Brodera corren siempre el riesgo de ser del palo "enaltecer la vida en matrimonio" y suelen dejarme mal cuerpo porque siempre me acabo enterando de cosas que no tengo por qué saber – y no quiero tampoco saber.
Brodera (envarando la espalda, con una sonrisita en plan “no me vais a ver venir”): Ahora que estamos todos y ya que ANuRa también está presente (énfasis en la última subordinada), tengo algo que quiero deciros.
ANuRa (diciendo lo primero que se me pasa por la cabeza, más que nada porque el dramatismo de la Brodera tiene la virtud de sacarme de mis casillas y quiero cortarle el rollo): ¡Estás preñada!
Brodera (cara en blanco, que poco a poco se convierte en una cara de reproche en plan “me has fastidiado el guión”): …
ANuRa (pensando, en milisegundos y por este orden, “coño, he dado en el clavo” [sorpresa], “fuck, esto puede convertirse en otras de esas escenas familiares” [amusement y acojonomiento, todo en una] y “mierda, y encima estoy llegando al fondo de la botella” [he visto demasiadas películas de Hollywood y eso me lleva a pensar que necesito un tónico]): NO FOTIS!!!!! (Es que cuando me tocan la fibra sensible no puedo hacer más que fer pais.)
Autora (dirigiéndose a mi Brodera e ignorándome tajantemente): Hija, ¿qué quieres decirnos?
Brodera (haciendo pucheros, que se le dan muy bien): Ya lo ha dicho ésta. (Señalándome con un dedo acusatorio. Ah, si las miradas matasen…)
ANuRa (manteniendo mi expresión facial bajo control – o, que es lo mismo, indicando un desinterés absoluto aunque mentalmente me estoy partiendo la caja): Es que me lo has puesto a huevo…
No quiero ni imaginar quê habrîa pasado de haber estado el Sistero presente… porque, si más no, el único representante masculino de mi cohorte tiene, por tener, menos pelos en la lengua (y mucho más labia) que yo y la situación podría haber adquirido tintes de película Hermanos Marx cosa mala.
Que se vaya preparando la criatura porque le van a caer un par de zombis y esqueletos de peluche.
[Como diría PZ Myers: WAAAAAHAHWHHAHAAHAHHAHA!!!!]

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